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Para probar a su padre que es un auténtico dragón, Strokkur debe quemar unas casas del pueblo vecino.

¡ Lo manda la tradición!

Pero a Strokkur no le hace mucha gracia.

Apenas a escupido fuego unas cuantas veces, y solo para cosas sin importancia como asar una pequeña babosa o una oruga para la merienda.

¿ Sabrá hacer honor a su familia milenaria?

Un asunto de dragones.

12,55 €Precio
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